Nueva edición de artículos de El PortalVoz. Diciembre de 2011

15 Dic

Importación de conocimiento. Un mal virreynal en México, Paco Martínez, México

La sociedad mexicana no ha podido sacudirse la preferencia por importar el conocimiento que requiere para mejorar el bienestar y desarrollo económico. No hemos podido dejar la imagen de ser un territorio que vende materias primas baratas y comprar tecnología cara

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El tiempo no para. Raúl Perrone tampoco, Puesta en Escena, Argentina

El cine argentino independiente tiene un gran referente en Ituzaingó. Por ello, cada vez que Perrone habla Puesta en Escena escucha.

 Semanas atrás estuvimos en el IUNA presenciando la charla de los estudiantes con un invitado de lujo

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Reciclar e Não Desperdiçar, Marcus Eduardo de Oliveira, Brasil

A cultura do desperdício e do descarte, não apenas de recursos, mas também de energia e produtos acabados, vem sofrendo um duro golpe em várias sociedades. O conceito diferenciado de se fazer uso parcimonioso das coisas relativas à natureza e dos produtos disponíveis no mercado de consumo vem ganhando cada vez mais novos adeptos na tentativa de reverter o quadro intenso de perdas e danos pelo uso indevido dos escassos recursos

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Oleismos IV, Francisco J.Olea, Chile

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“Aquellos extraños días en los que brillo”, Jorge Luis Cáceres, Eduardo Varas, Ecuador

En este, el tercer libro de relatos de Jorge Luis Cáceres, lo que tenemos como lectores es quizás la comprensión del diálogo necesario entre lo que sucede dentro de las fronteras de un país y aquello que queda afuera, como un acto de identificación pura con la misma literatura

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502, Esteban Dublín, Colombia

En el quinto piso de mi edificio, habita un fanático de la música. No me molesta, en serio. La verdad es que lo admiro: mi vecino del 502 canta cada día de acuerdo con su estado de ánimo

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Oaxaca sicalíptica Alicia González, España

Tautologías. Los niños son niños, los ancianos son ancianos. Las niñas se aderezan con moñetes de colores y las abuelas no se abandonan en residencias asépticas. La ancianidad de estas mujeres depositadas como fardos sobre las aceras, a veces con los pies ocultos, brotando casi, sin siquiera arfar, es un paisaje de un envejecer visible que allí me falta. Si no están, no los oyes, si no los ves, no existen

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